Ipad: Mi humilde opinión

julio 28, 2010

Algunos meses atrás el rumor de una netbook y luego de una tableta de Mac puso a muchos a especular y a generar altas expectativas sobre el “nuevo dispositivo” de la marca de la manzanita.

Por fin al llegar la fecha marcada salió Steve Jobs enfundado en su tradicional coordinado ejecutivo (jeans y camisa negra cuello tortuga) para hacer la presentación. ¿Qué le mostró al mundo?

Un Ipodsote sensible al tacto con pantalla LED y qué entre otras capacidades incluía la posibilidad de incorporar un chip GSM para conectarlo a la red 3G celular.

Reacciones y comentarios de todo tipo se hicieron presentes en blogs, sitios de noticias, tecnología, etc. Desde “es lo máximo” hasta “basura, un fraude”.

El día después al key note tuve la oportunidad de intercambiar puntos de vista con un entusiasmado amigo de la oficina. El me lanzaba preguntas ¿Como lo ves? ¿Está padre no? La pantalla es tecnología LED, viste traerá 3G para datos, y así continuó; es decir, no se cansó de echarle flores al nuevo dispositivo. Inevitablemente mi respuesta/pregunta fue: ¿Para qué lo quieres? ¿Cómo lo usarías?

Todas sus respuestas me permitían cuestionarle si no podría hacer lo mismo con el iPod Touch (que ya tenía) y efectivamente si, también lo podría hacer, ¡¡¡Pero es más grande!!! Insistía.

Así pues, por ahí de mayo tuvimos (mi amigo y yo) la oportunidad de entrar en contacto con un iPad en vivo y a todo color (no era la versión para 3G éste estaba conectado de forma inalámbrica a internet vía una MiFi de Iusacell) y si la pantalla espectacular, el desempeño para ver películas extraordinario, la respuesta al tacto inmejorable, la aplicación para descargar y leer revistas una maravilla; en resumen: Una chulada de “gadget”. Mi amigo entusiasmado no pudo evitar lanzarme la pregunta ¿A poco no te lo comprabas? Yo no pude evitar contestar: No, la neta lo mismo hago en iPod y es más pequeño, ya me veo viendo películas con ese en el metro.

Hace apenas unas semanas nos enteramos que por fin llegaba el iPad a México a un excelente precio. Supe en ese instante que mi amigo no lo dudaría más y sería de los primeros en tenerla. (No me equivoque)

¿Por qué no me compraría un iPad? Porque no la necesito. Todo lo que esa maravilla de la tecnología moderna hace ya lo tengo cubierto, si es cierto con tres o cuatro dispositivos aún así como sea, estoy cubierto.

¿Por qué sí se la compraría a mi hija de casi 11? Porque al potenciarla con un iPad 3G no tendría que darle nada más. Ya no necesitaría una consola portátil de videojuegos, ni un iPod, no necesitaría una netbook menos una laptop ya no digamos una desktop. No necesitaría un reproductor de DVD para el asiento trasero del auto, no necesitaría un disco duro externo para almacenar su información (todo lo pondría en la nube). Es más si me apuran un poco ni siquiera necesitaría un teléfono celular, la enseñaría a utilizar skype y en lugar de abonarle tiempo aire tradicional se lo daría en crédito skype. Si es cierto tendría que pagarle un “plan de datos” pero afortunadamente existen muchas opciones.

La posibilidad montar a La Gordita Preciosa en “la era digital” (ó 2.0) desde ahora me entusiasma, me emociona pensar que al estar usando toda esa tecnología sus paradigmas sean diferentes; otros pues. La veo descargando apps para resolver actividades cotidianas, jugando, haciendo tareas, viendo películas, leyendo, escuchando música. Todo en un uno.

No sé aún no lo decido, tal vez sean Santa o los Reyes o los dos o ninguno. Ya veremos qué pasa; de aquí a diciembre espero poder determinar si mi Gordita esta lista o no para un Ipad.

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El Negro y su regreso al ejercicio (estoy corriendo +)

julio 14, 2010

Hace poco más de dos años comencé a ejercitarme corriendo por las mañanas, recorría 3 km aproximadamente en pendiente; sobre el camellón de una gran avenida en la ciudad de Pachuca. La experiencia resultó por demás gratificante. Continué constante la rutina matinal por varios meses; casi doce. No importaba si estaba por trabajo en Monterrey, Nogales o en los Cabos procuraba darme el tiempo necesario para el ejercicio. Después las cosas cambiaron y entonces volví a trabajar a la Cuidad de México mis horarios ya no fueron los mismos di por terminada esa buena costumbre de correr.

En fechas recientes note varias cosas que no me agradaron: mi humor no era el de siempre, me sentía cansado, intolerante (más que de costumbre), el tamaño de mi abdomen ya empezaba a ser molesto, el cinturón ya iba en el tercer orificio, la hebilla me lastimaba al sentarme y para acabarla el Enano un día me dijo: Papá tienes el cuerpo del señor cara de papa. Algo debía hacer.

Decidido entonces, el Negro tomó la determinación de regresar a correr. No era tarea fácil había que encontrar primero el horario y lugar ideal. Días antes recibí la invitación de dos amigos a recorrer “El sope” (ruta de arcilla enclavada al final de la tercera sección de Chapultepec cerca de Avenida Observatorio en el Distrito Federal) lo descarté aunque la idea de hacerlo a las 7.00 de la noche no era mala tenía un motivo para salir del trabajo a más tardar 6.45. Investigando un poco encontré el circuito Gandhi que es de 1 km., y está a 5 minutos caminando de la oficina.

Ahora ya tenía una razón perfecta para estrenar tenis. Había escuchado sobre la combinación Nike + iPod, así que decidí adquirir un par que tuviera la posibilidad de incluir un “sensor” que permite programar, sincronizar y cuantificar las carreras realizadas, me explico; los zapatos están diseñados específicamente para correr y cuentan con una cavidad en la suela (debajo de la platilla) para insertar un dispositivo que mide la distancia recorrida la cual es registrada por el iPod mediante una app (aplicación de software) en la que el usuario deberá definir basado en distintos criterios la actividad a realizar (distancia – tiempo – calorías) así que mientras corres y escuchas tú música el sensor recolecta la información del avance y la envia al iPod que te notifica con alertas de voz conforme vas alcanzando el objetivo generando así un historial de rutas, distancias, tiempos promedio de recorrido e incluso la cantidad de calorías eliminadas.

La “cosa” no para ahí, en el sitio de internet de Nike tienes la opción de crear una cuenta de usuario para que cuando conectes el iPod a tu computadora personal se envíen (vía iTunes) todos los datos recolectados y entonces se generen gráficas de tu performance y se acumulen los kilómetros recorridos, es así como el sistema determina tu nivel en colores amarillo, naranja, azul y así hasta llegar al negro. ¿Te parece poco? Pues hay más puedes fijarte objetivos; el mío en un principio fue correr tres veces por semana, en cuanto se registraron mis carreras me apareció una gran medalla premiando el logro. Puedes también crear retos e invitar a otros usuarios registrados (amigos) a competir para alcanzar la meta en un periodo fijo de tiempo y ver quién es el ganador. Existe también la opción de entrenador qué como su nombre lo dice plantea la posibilidad de inscribirte en alguno de los entrenamientos pre-establecidos y genera una guía de actividades y objetivos que deberás realizar de acuerdo a un calendario. La mezcla de todos estos factores lo convierte en un servicio de “Red Social” ya que al agregar usuarios como amigos a tu perfil puedes intercambiar opiniones, consejos, rutas, listas de música, alardear de tus logros etc. La cereza en el pastel – se conecta si así lo decides con Facebook o con Twitter para actualizar tu estado con tus carreras realizadas.

Ahora estoy corriendo de nuevo, si es cierto incorporé algunos “accesorios” con los que no contaba antes, la experiencia desde mi punto de vista extraordinaria por dónde se le vea.  Ha mejorado mi humor, me siento muy bien aún no comienzo a reducir tallas pero estoy seguro que pronto. La motivación y competitividad que he autogenerado en la página Nike Plus me cargan la pila en los días difíciles y en verdad lo disfruto.

¿Alguien allá afuera esta interesado en unirse?

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