SATANAS, Damián Alcázar y un paréntesis.

febrero 11, 2009

satanas-21Está basada en un libro del mismo nombre escrito por Mario Mendoza inspirado en un hecho real sucedido en Bogotá en 1986. Es una producción realizada entre Colombia y México ganadora de algunos premios uno de ellos el del  festival de cine de Montecarlo. Es una película muy pero muy recomendable; una vez más Damián Alcázar me convence, me engaña y me envuelve haciéndome creer por completo que es un desquiciado. El domingo en casa casi a las diez de la noche mi esposa y yo nos sentamos a ver SATANAS de Andrés Baiz  en la qué Damián Alcázar interpreta a Campo Elías Delgado un “soldadito frustrado” (tal como su madre lo llama) qué para variar termina siendo un sicópata asesino.

Hacen ya dos años que en una de mis vueltas de trabajo al Pueblo sin Ley tuve la oportunidad de platicar con él de compartir un par de cervezas, de manifestarle por qué es La Ley de Herodes una de mis favoritas, un tipo sencillo de andar ligero con mucha personalidad, lleno de historias y anécdotas, un tipazo. Estaban rodando El Viaje de Teo; harían escenas en carretera, unas en el sásabe otras en un par de iglesias y en la línea fronteriza.

El hotel en la mañana después de la nevada

El hotel en la mañana después de la nevada

Eran días muy fríos tan frios que hasta nieve me toco. Puras coincidencias el Negro se hospedaba en el mismo hotel que el reparto y la producción. Ahora cada que lo recuerdo me lo reprocho -¿Por qué no le pedí un autógrafo? -¿Por qué no me tomé una foto? Me causaba mucha curiosidad, acompañaba su desayuno con dos cervezas en la mesa. -¿Por qué no me tomé una foto con Damián?

El fin de semana después de apagar la tele y quedarme con el sentimiento que dejan las buenas pelis recordé a ese Damián Alcázar al que admiro por su trabajo y que tan buena impresión me dejó

(Esa vez también conocí a  Joaquín Cosío (el Mascarita) le dije que la película de Matando Cabos me había parecido buena;  un buen intento por hacer cosas distintas. No pude dejar de confesarle que mi Tío Luis y él físicamente son muy parecidos y qué hasta la fecha algunas veces le decimos mascarita…). -Sí, tampoco tengo foto.